¿Por qué…

…aplaudimos?

“Pueblos todos batid las manos; aclamad a Dios con voz de júbilo” (Salmos 47:1).

…levantamos las manos?

“Alzad vuestras manos al santuario y bendecid a Jehová” (Salmos 134:2), “Así te bendeciré en mi vida; en tu nombre alzaré mis manos” (Salmos 63:4).

…alabamos a Dios en voz alta?

“Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca” (Salmos 34:1). Y ellos, habiendo oído, alzaron unánimes la voz a Dios” (Hechos 4:24).

…se traen mensajes en lenguas y su interpretación?

“Así que quisiera que todos vosotros habláseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación” (1 Cor. 14:5).

…profetizamos?

“si habla Jehová el Señor, ¿Quién no profetizará? (Amós 3:8), “Pero el que profetiza, habla a los hombres para edificación y exhortación y consolación” (1 Cor. 4:3).

…ungimos con aceite y oramos por los enfermos?

“¿Está alguno enfermo entre vosotros?, llame a los ancianos de la Iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor” (Sant. 5:14).

…ponemos las manos sobre los enfermos al orar?

“Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán” (Marcos 16:18).

…personas caen bajo el poder de Dios?

“Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” (Hechos 9:4), “Y no podían estar los sacerdotes allí para ministrar por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios” (2 Cron. 5:14).

…los instrumentos musicales son importantes en el servicio de adoración?

“Alabadle a son de bocina, con pandero y danza, salterio y arpa, con cuerda, flautas, con címbalos resonantes; alabadle con címbalos de júbilo” (Salmos 150:3-5).

…cantamos salmos y canciones espirituales?

“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” (Efesios 5:18-19).